Con la llegada del buen tiempo he retomado la sana costumbre de correr un par de días a la semana por el Monte de Boadilla.
En nuestro monte siempre te aguarda una agradable sorpresa y cada paseo es distinto. Ayer me encontré con un precioso paisaje amarillo formado por miles de diminutas flores.
Al terminar el paseo y después de dejar el stress en algún punto del camino, pensé que me había cruzado con poca gente.
Volví a casa, cogí la cámara y grabé estas imágenes que desde luego no hacen honor a esa preciosa tarde de domingo, pero que pueden ayudar a que más gente se anime a disfrutar de este maravilloso encinar.
Así que este fin de semana coger a vuestras, parejas y/o niños y/o bocadillos y disfrutar de nuestro monte en primavera, merece la pena.
Por cierto a ver quien reconoce el lugar desde donde se han tomado las imágenes, es bastante conocido…

Precioso video. Si es que tenemos un monte que es una maravilla. Hay poca gente, quizá, pero si lo promocionamos bien, si lo cuidamos con esmero, si la futura visita cultural al Palacio del Infante Don Luis, restaurado, incite a pasar la tarde paseando y merendando en zonas limpias y cuidadas de merendero…Se va a convertir en la estrella de Boadilla.
Saludos para todos